Una identidad que se vive
La identidad Modernista no se limita a un nombre, un uniforme o un símbolo. Se construye diariamente en las relaciones, las experiencias pedagógicas, la convivencia, el desarrollo de talentos y la manera como cada integrante de la comunidad participa en la vida institucional.
En este proceso, los valores institucionales constituyen un referente permanente para orientar las decisiones, las relaciones interpersonales y la construcción de proyectos de vida.